martes, 5 de junio de 2012

10 consejos para trabajar desde casa


Trabajar desde casa es algo bastante común en los últimos tiempos. Contar con la posibilidad de fijar nuestros horarios y ser nuestros propios jefes son solo dos de las muchas ventajas de trabajar de manera independiente.

Al contrario de lo que muchos piensan, trabajar desde casa no es algo simple. La flexibilidad propia de esta forma de trabajo puede ser un arma de doble filo, la procrastinación, y en consecuencia, la baja productividad pueden aparecer en cualquier momento haciéndonos perder tiempo, dinero y la confianza de nuestros clientes.

Durante los últimos años he alternado el “trabajo normal” -ese que te obliga a ir a una oficina y cumplir un horario- con el trabajo desde la comodidad de la casa, y definitivamente este último es el que más beneficios me ha traído, sin embargo, alcanzar el máximo de productividad al trabajar desde casa es un proceso complejo, ya que existe una gran cantidad de “focos de distracción”. La familia, las mascotas, el televisor, la consola de vídeo juegos, el sofá y un largo etcétera son buenas excusas para dejar el trabajo a un lado.

Los siguientes consejos están pensados para ayudarte a conseguir un mayor rendimiento mientras trabajas desde casa, algunos pueden parecer obvios y otros contradictorios, pero lo más importante es que identifiques los que consideres más útiles y los adaptes a tu propia rutina.

1. Comienza el día con buen pie

La forma en la que comienzas el día va a marcar de manera significativa tu estado de ánimo para toda la jornada. Levantarte temprano y entrar en actividad inmediatamente al despertar tendrá un mejor efecto sobre tu día que si te quedas “5 minutos más” en la cama dando vueltas o mirando al techo.

Salir de la cama todos los días a la misma hora, hacer un poco de ejercicio, darse una ducha, preparar el desayuno o pasear al perro son buenas formas de comenzar el día activamente, pero no son las únicas opciones. Encuentra una forma de activarte desde el mismo momento en que despiertas.

2. Fija objetivos

El primer paso para alcanzar objetivos es tenerlos bien definidos, y en este punto las listas pueden ser tus mejores amigas. Haz listas para todo, de esta manera es poco probable que se te escape algo importante y la satisfacción de completar tareas a lo largo del día te mantendrá enfocado y motivado.
Mi recomendación es mantener 3 listas:
  • La primera lista debería tener las tareas más importantes del día, es decir, a las que debes poner mayor esfuerzo y que deberían estar completas al final de la jornada.
  • En la segunda lista puedes mantener las tareas que te gustaría completar durante el día, pero no son necesariamente las más importantes, en otras palabras, las que realizarás si tienes tiempo luego de haber acabado con la primera lista,
  • Por último, en la tercera lista puedes mantener las cosas menos importantes, pero que deberías completar en algún momento de la semana o del mes, como por ejemplo, el recordatorio de pagar los servicios públicos o la tarjeta de crédito.
Lo ideal es actualizar estas listas diariamente, bien sea al final de la jornada o justo antes de arrancar a trabajar.
Con la infinidad de aplicaciones web y móviles disponibles en la actualidad resulta muy simple crear y mantener listas, mis favoritas Evernote, Astrid y Wunderlist.

3. Apaga las redes sociales

Si bien mantenerse conectado es algo importante, sobre todo para los freelancers, las redes sociales pueden convertirse fácilmente en asesinas de productividad ¿cuántas mañanas has perdido gracias a un enlace que conseguiste en un tweet?
Existen varias técnicas para gestionar el tiempo de manera efectiva, una de ellas -y mi favorita- es la técnica Pomodoro, que permite alternar entre bloques de trabajo y pequeños descansos con el objetivo de que el tiempo alcance para todo, además de reducir los bloqueos mentales y la fatiga por exceso de trabajo.

La idea es que consigas una rutina que te permita sacar el mayor provecho de tus horas más productivas, dejando los pequeños descansos para revisar las redes sociales, enviar un par de mensajes, hacer una llamada telefónica o responder un email. En los bloques de trabajo olvídate del Twitter, Facebook y cualquier otra distracción.

4. Genera una buena atmósfera de trabajo

El hecho de estar en casa te otorga una oportunidad de oro que no encuentras como empleado de una oficina y es precisamente la posibilidad de crear una atmósfera que te haga sentir totalmente cómodo.

Poner tu música favorita al volumen que quieras, trabajar en el comedor, en la sala o en el jardín son algunas ventajas de trabajar en casa, de hecho, cambiar “la oficina” de sitio te ayudará a generar nuevas ideas y a estar despierto.

Si vives acompañado es necesario que tus familiares o compañeros conozcan tus reglas y horarios, de manera que eviten interrumpirte en medio de un bloque de trabajo. Si trabajas desde la habitación o tienes un espacio destinado para la oficina, cerrar la puerta es una buena opción.

5. Crea un sistema de recompensas

Si te cuesta mucho adaptarte a una técnica de gestión de tiempo específica, un sistema de recompensas puede resultar útil y ayudarte a estar motivado.

El sistema de recompensas consistiría básicamente en premiarte por cada tarea finalizada. Puede ser algo tan simple como darte tiempo para ir a la cocina por una fruta, despejarte un poco mirando por la ventana y tomando aire puro o en general cualquier cosa que te haga sentir bien y te motive a continuar con el trabajo.

Debes tener cuidado con el tiempo que te toma disfrutar de la recompensa, recuerda que debes volver al trabajo y que cualquier cosa que tome más tiempo de lo debido puede convertirse rápidamente en un distracción y no es eso lo que buscas.

6. No olvides a tus amigos

Ya había advertido que algunos consejos pueden parecer contradictorios, y si aún tienes en mente el número 3, estás a punto de ver por qué.

Aunque ya hablé de lo importante de desconectarse y apagar las redes sociales, una de las dificultades que puedes encontrar al trabajar de forma independiente desde casa es contar una segunda opinión. Los amigos y antiguos compañeros de trabajo son muy importantes. No dudes en escribirles, mostrarles el trabajo que estás haciendo y solicitarles su opinión. Trabajar desde casa no significa que se debe estar aislado del resto del mundo.

Atención, los amigos también son importantes para compartir los momentos de ocio y los fines de semana donde -se supone- no debería haber trabajo. Compartir unas cervezas, una buena comida y una charla sobre algo totalmente alejado del trabajo también te ayudará a salir de la rutina. No te olvides de tus amigos y la gente que te rodea fuera del trabajo.

7. Crea un flujo de trabajo y respétalo

Todo proyecto, independientemente de su tamaño, debe seguir una serie de pasos. Comenzando por una entrevista con el cliente, un levantamiento y análisis de requerimientos, presentar un presupuesto y elaborar un contrato.

Es muy fácil conseguirse con clientes que quieren algo “simple”, y nosotros convencidos de nuestras capacidades podemos aventurarnos a dar un precio “X” por asegurarnos ese proyecto rápidamente, pero basta con saltarse un solo paso del proceso para que las posibilidades de que algo salga mal se disparen.

No permitas bajo ninguna circunstancia que el flujo de trabajo se altere, además de reducir el margen de error le mostrarás a tu cliente que eres profesional en lo que haces. Dentro de tu proceso de trabajo normal, establece fechas claras de entrega y cumple con ellas.

8. No te hagas adicto al trabajo

La mayoría de personas que trabajan desde su casa -aunque bien podría hablar de la totalidad- aman el trabajo que hacen y lo disfrutan de manera tal que no existen limites de horario, por lo que volverse adicto al trabajo resulta muy fácil para algunos.

Que exista una flexibilidad en los horarios no significa que debes trabajar ilimitadamente, debes mantener horarios y respetarlos. Si decides que tu jornada laboral termina a las 18:00, no te extiendas más allá de esa hora. Si estás organizado y cumpliendo con tus bloques de trabajo de manera regular no deberías tener que trabajar extra para poder completar una tarea. Si se queda una tarea pendiente, esta debería encabezar la primera lista del día siguiente.

Aprovecha el final de la jornada de trabajo para repasar los objetivos alcanzados y fijar nuevas metas. Luego de esto, ve al cine, comparte con tu familia o simplemente relájate en el sillón.

9. Cuida tu salud

Muchos de los que trabajamos de manera independiente y desde casa podemos pasar muchas horas del día frente al ordenador, totalmente sumergidos en el trabajo y prestando poca atención a nuestra salud.

Trata de ejercitarte regularmente, hacer algún tipo de ejercicio no solo ayuda a gozar de buena salud física, también contribuye a la salud mental. Es importante contar con una silla que ofrezca un buen soporte a la espalda y que cuente con apoyabrazos, de esta forma el cuerpo tendrá una posición más cómoda y no se generará tensión adicional e innecesaria.

Los descansos son necesarios, aléjate del monitor por unos minutos si te encuentras cansado.

10. Entrega lo mejor de ti cada día

Para cerrar, he dejado el que para mi es el más importante de los consejos de esta lista. Si decides tomar solo uno, espero que sea éste.

El hecho de que no tengas a una persona vestida de traje dándote ordenes todo el día, no significa que no estás trabajando. Tus clientes te están pagando y esperan que tu comportamiento sea el de un profesional. Ser freelancer -a diferencia de lo que muchos piensan- es un trabajo real y tus clientes esperan resultados tangibles.

Asume tu trabajo con responsabilidad, esto no es la escuela donde podías dejar la tarea a un lado y luego echarle la culpa al perro. Trabaja duro y construye una buena reputación. Si fallas, no solo perjudicas tu imagen sino que también afectas la confianza que pueda tener la gente sobre otros trabajadores independientes.
Si trabajas duro, al final de la jornada puedes sentirte orgulloso de haberte ganado todo lo que tienes por el simple hecho de hacer las cosas bien.

4 consejos para aprovechar al máximo el almacenamiento en la nube


Los servicios de almacenamiento en la nube son cada vez más populares y entre ellos se está librando una interesante batalla. Aunque cada uno ofrece capacidades de almacenamiento y planes de suscripción diferentes, en esencia, funcionan de la misma manera. Aprovechando esto último, quiero compartir con ustedes 4 sencillos consejos para aprovechar al máximo nuestros servicios de almacenamiento favoritos.
Antes de entrar en materia debo aclarar que estos pequeños trucos los he probado con Dropbox, Microsoft SkyDrive y Google Drive, sobre Windows 7, pero algunos de ellos también pueden servir para otros servicios con características similares y diferentes versiones de Windows.

1. Clic derecho, enviar a

Incluir nuestro servicio de almacenamiento favorito dentro de las opciones del menú enviar a, puede ahorrarnos unos cuantos segundos a la hora de mover un archivo a la nube. También resulta una manera muy simple de respaldar cualquier tipo de documento con tan solo un par de clics.
Para agregar nuevas opciones al menú enviar a de Windows solo debemos seguir estos sencillos pasos:
  • Abrir el explorador de Windows y copiar el siguiente código en la barra de direcciones %APPDATA%/Microsoft/Windows/SendTo y luego presionar enter. Esto abrirá la carpeta donde se almacenan las opciones del menú.
  • Hacer clic con el botón derecho del ratón sobre el icono de la carpeta de Dropbox, SkyDrive o Google Drive, según sea el caso, que se encuentra al lado izquierdo de la ventana dentro del apartado “favoritos”. Mientras mantienes el botón presionado, arrastra el icono en cuestión y suéltalo dentro de la carpeta junto a las opciones del menú enviar a. Al soltar, selecciona la opción copiar aquí.

Precaución: Si haces lo mismo, pero con el botón izquierdo del ratón, estarás moviendo la carpeta completa a una nueva ubicación. Esto puedo causar errores en las aplicaciones al intentar acceder a los archivos en una ruta distinta de la original.

2. Mover las carpetas de usuario

En Windows podemos mover fácilmente las carpetas de usuario (Documentos, Imágenes, Música, Descargas, etc) a una ubicación distinta de manera muy simple. Al establecer nuestro “disco duro en la nube” como ubicación por defecto para estas carpetas, tendremos nuestros archivos personales sincronizados entre varios dispositivos sin mucho esfuerzo.
Para mover una carpeta de usuario a una ubicación distinta, desde el explorador de Windows, basta con hacer clic derecho sobre ella y luego seleccionar la opción propiedades del menú contextual. Una vez que se despliega la ventana de propiedades, nos ubicamos sobre la pestaña ubicación y hacemos clic en el botón Mover…. Ahora solo nos queda seleccionar la carpeta de nuestro servicio favorito como nueva ubicación.


Ejecutar este procedimiento en varios ordenadores, por ejemplo el de la oficina y el de casa, te permitirá tener los mismos archivos dentro de las carpetas Documentos, Imágenes, etc; disponibles en cada uno de ellos.

3. Personalizar las librerías

En Windows, las librerías nos permiten gestionar nuestras colecciones audiovisuales y documentos en general de manera sencilla, independientemente de su ubicación física dentro del disco duro o la red. Si usamos estas librerías y su opción para agregar nuevas ubicaciones en conjunto con nuestro espacio de almacenamiento en la nube, podemos respaldar nuestras colecciones de manera automática para disfrutarlas luego desde cualquier dispositivo.
Para que ésto sea posible abrimos el explorador de Windows y nos ubicamos en cualquiera de las 4 librerías disponibles por defecto (Documentos, Música, Imágenes, Vídeos). En la parte superior de la ventana veremos un pequeño enlace que indica el número de ubicaciones asociadas a dicha librería, hacemos clic en éste para agregar una nueva “fuente de contenido” (con esto me refiero a una cualquier carpeta con archivos que puedan alimentar a la librería en cuestión). En la nueva ventana que se abre agregamos, por ejemplo, la carpeta de fotos que tenemos en Dropbox a la librería de Imágenes.
Adicionalmente, si hacemos clic derecho sobre la carpeta que acabamos de agregar y la marcamos como ubicación predeterminada para guardar los archivos de la librería, cada vez que carguemos un nuevo artículo a la colección, éste se irá directamente a la nube.


4. Encriptar información sensible

Los servicios de almacenamiento en la nube son ideales para tener un respaldo de nuestra información más importante, en caso de que nuestro disco duro falle nuestros archivos siempre estarán a salvo, sin embargo, todos los datos almacenados se verían comprometidos si, por alguna razón, otra persona logra acceder a nuestra cuenta, lo que hace necesario tomar previsiones adicionales cuando almacenamos información sensible en la nube.
Aunque existe una gran variedad de aplicaciones para encriptar nuestra información y almacenarla de manera segura, al menos en mi opinión, ninguna es tan buena como Boxcryptor, que además se integra de manera perfecta con cualquier servicio de almacenamiento en línea.
Boxcryptor crea un disco duro virtual en nuestro ordenador, en el que todo archivo es encriptado y posteriormente movido a la carpeta de nuestra preferencia. Si elegimos, por ejemplo, Dropbox como ubicación de destino, nuestra información permanecerá encriptada en la nube y será prácticamente imposible acceder a ella sin la contraseña de cifrado que hayamos asignado.

martes, 15 de mayo de 2012

Qué es la Ingeniería social y cómo estar prevenidos


Cuando hablamos de seguridad en Internet solo podemos tener la certeza de que nada -ni nadie- está a salvo. No importa si tenemos el mejor antivirus, un firewall bien configurado y utilizamos contraseñas fuertes en nuestras cuentas; como usuarios representamos el eslabón más débil en la cadena de seguridad, ya que en nuestra condición de humanos no estamos libres de cometer errores.
Con el objeto de aprovechar los errores humanos para vulnerar sistemas, existe una técnica denominada Ingeniería social, que a su vez cuenta con una serie de métodos cada vez más populares que pueden poner en riesgo tanto nuestra seguridad y privacidad como la integridad de nuestros datos.
Contra la Ingeniería social, las armas más efectivas son la prevención y el conocimiento, por lo que esta nueva edición de la guía de la semana está enfocada en dar a conocer los métodos más utilizados, de forma tal que estemos prevenidos y podamos reaccionar ante un posible ataque.

¿Qué es la Ingeniería social?

Como lo mencioné al principio, la Ingeniería social es una técnica que aprovecha los errores humanos para comprometer las seguridad de los sistemas, pero también podríamos decir que es un arte cuyas herramientas principales son el engaño y la confusión.
Así como existen piratas informáticos que irrumpen en sistemas aprovechando vulnerabilidades en el software, hay quienes se hacen expertos en engañar y manipular a otras personas, y así, a través de estas, conseguir los datos necesarios para acceder no solo a sistemas, sino también a nuestras cuentas personales en redes sociales, correo electrónico, números de tarjetas de crédito y en general a cualquier información personal de carácter privado.
Aunque el término “Ingeniería social” comenzó a escucharse con más frecuencia en tiempos recientes, la técnica existe desde que las personas decidieron que engañar a otros es una forma aceptable de ganarse la vida.
Un pirata informático que utiliza la Ingeniería social como técnica de ataque, no necesita estar frente a frente con su víctima, de hecho, en la mayoría de los casos aprovecha herramientas que usamos a diario, como por ejemplo, el correo electrónico, la mensajería instantánea y el teléfono.
Si quieren conocer como funciona la Ingeniería social en su máxima expresión, les recomiendo ver la película Takedown. En esta historia basada en hechos reales se muestra la forma en que Kevin Mitnick, uno de los Hackers más famosos de la historia, aplica de manera sorprendente varios de los métodos que describiré a continuación.

Phishing

El Phishing es uno de los métodos de ataque de Ingeniería social más utilizados. La forma más común de Phishing es la que emplea el correo electrónico para cometer fraude.
Un atacante que utiliza este método por lo general tiene en su poder un dominio de Internet que puede ser fácilmente confundido con la URL de un servicio legítimo y lo utiliza para tratar de convencer al usuario de ingresar sus datos con el fin de verificar su cuenta bancaria, Paypal e incluso una red social o servicio de mensajería instantánea, bajo la amenaza de suspenderla en caso de no suministrar los datos requeridos. Si un usuario ingresa sus credenciales, obviamente le está entregando su información al atacante, quién la utilizará para robar información e incluso dinero.
Por fortuna, el Phishing también es uno de los métodos más fáciles de detectar, en gran parte, gracias a los servicios de correo electrónico que filtran de forma rigurosa todos los mensajes que atraviesan sus servidores e identifican y marcan como sospechosos aquellos que provengan de fuentes no confiables.
Debemos tener presente que ningún servicio de Internet, incluyendo a los propios bancos, nos solicitará información financiera, contraseñas o números de tarjeta de crédito para verificar nuestra identidad o validar nuestra cuenta a través de correo electrónico.
Cada vez que necesites ingresar a los servicios de banca en línea, asegúrate de introducir manualmente la dirección en el navegador, es decir, evita utilizar enlaces que encuentres en otros sitios, incluso si se trata de un buscador. La mayoría de los bancos tienen servicios de atención telefónica para reportar el fraude, por lo que si sospechas que estás siendo víctima de uno de estos ataques, no dudes en llamar de forma inmediata para solicitar asistencia.

Vishing

En el Vishing, los métodos son similares a los descritos en el Phishing, de hecho su finalidad es exactamente la misma. La diferencia es que este utiliza una llamada telefónica en lugar de un correo electrónico o un sitio web falso.
Existen varias formas ataque bajo este método, las más comunes son:
  • Una llamada a la victima utilizando un sistema automatizado, en la cual se solicita al usuario que siga una serie de pasos para reactivar su cuenta ya que “su tarjeta de crédito ha sido robada” y “se requiere de una acción inmediata”.
  • Un correo electrónico con instrucciones para “activar su cuenta” donde se incluye un número de teléfono al que se debe llamar para completar el falso proceso de activación.
  • Empleando la imitación de llamadas telefónicas interactivas del tipo “marque 1 para…” o “introduzca su número de tarjeta de crédito después de la señal…”.
Además de éstas, he conocido casos a través de familiares y amigos, en los cuales, mediante una llamada telefónica se realiza una encuesta o se ofrece algún paquete turístico. A lo largo de la conversación, el atacante va realizando una serie de preguntas cuyas respuestas implican datos privados.
Los atacantes que emplean este método suelen tener un gran poder de convencimiento y ser buenos conversadores, de esta manera logran mantener por el mayor tiempo posible a la víctima pegada al teléfono.
Ahora que conoces como funcionan, puedes sospechar de todas las llamadas de este tipo. En el caso de los bancos, estos nunca te pedirán datos vía telefónica (en todo caso te pedirán que te acerques hasta una de sus agencias). Tampoco Facebook, Google, Microsoft o cualquier compañía/servicio te llamará para pedirte información sobre tus contraseñas o tarjetas de crédito.

Baiting

Este método aprovecha una de las mayores debilidades -o virtudes- de los seres humanos: la curiosidad.
En el Baiting, un atacante abandona de forma intencional un dispositivo o medio de almacenamiento extraíble, como por ejemplo, una memoria USB o un CD/DVD. Dicho dispositivo estará infectado con software malicioso, que podría ser instalado en el ordenador, incluso sin que nos demos cuenta.
Contra este método, tener un antivirus actualizado podría ser efectivo, sin embargo, es necesario tener precaución a la hora de insertar dispositivos de dudosa procedencia en nuestros ordenadores. También es recomendable desactivar la función Autorun y no abrir archivos si no estamos seguros de su contenido.

Otros métodos

Además de los 3 que he mencionado, existen muchos otro métodos utilizados dentro de la Ingeniería social, todos ellos, como lo dije al principio, hacen uso del engaño y la confusión para llevarnos a la trampa, por lo que debemos estar alerta en todo momento, y sobre todo, hacer uso del sentido común.
Finalmente, y aunque parezca una recomendación obvia, procura no anotar tus contraseñas en lugares donde puedan ser fácilmente visibles o encontradas por otros, sobre todo si trabajas en un lugar donde entra y sale gente de manera constante. Dejar las tarjetas de crédito, estados de cuenta, u otro tipo de información financiera a la mano de cualquiera, tampoco es una buena idea.
Ahora que conoces como funciona la técnica y sabes como prevenir un fraude, es momento de compartir la información con tus familiares y amigos, de esta manera, ellos también podrán evitar caer en la trampa.

miércoles, 25 de abril de 2012

Android y el problema de la fragmentación

 
No vamos a negarlo: Android es uno de los sistemas operativos móviles más importantes del momento. Cuenta con el beneficio de poder ser accesible a través de dispositivos de diferentes marcas, actualizaciones frecuentes, y un interesante mercado de aplicaciones que, con la seguridad mejorada, es capaz de hacerle competencia a la App Store. Pero uno de los problemas más grandes que enfrenta actualmente Android es el de la fragmentación.

¿A qué nos referimos con fragmentación? Con la cantidad de versiones presentes no es de sorprender que algunas personas todavía sigan utilizando versiones anteriores que hacen que sus teléfonos sean incompatibles con algunas de las aplicaciones más nuevas y útiles que se encuentran en Google Play. ¿Qué pasa cuando algunos usuarios no pueden actualizar, no por responsabilidad suya, sino por un retraso en todo este sistema?

En principio, todo es un daño significativo. Las marcas pierden su reputación, así como también sus equipos. Los desarrolladores se ven limitados a la hora de poder hacer cosas nuevas. Los usuarios no pueden descargar apps que realmente quieren y por ende, no están haciendo el uso que deberían de su teléfono. Y mientras tanto, apenas algunos meses después de que Ice Cream Sandwich se haga disponible, los rumores de una versión 5.0 o Jelly Bean se hacen cada vez más fuertes. Hasta ya se está hablando de Android 6.

Las ROM de Samsung pululan por todo internet y nos dan una multiplicidad de opciones que, sin embargo, no son ideales para el usuario promedio que tendría problemas para saber cómo “rootear” su teléfono. Con las ganas de actualizar el sistema operativo a la última versión, estaríamos corriendo el riesgo (como usuarios inexpertos) de dañar partes importantes del equipo y perder nuestro smartphone para siempre. No pasa en la mayoría de los casos, pero puede pasar en manos desacostumbradas.

¿Entonces? ¿Cuál es la solución? Android no va a dejar de lanzar sus actualizaciones porque entonces no tendría razón de ser, la tecnología tiene que seguir avanzando. Aunque sus versiones anteriores y funcionalidades podrían tener algunas mejoras, vamos a necesitar eventualmente tener que actualizar el equipo. Smartphones con Froyo, por ejemplo, no tardarán en volverse obsoletos.

Los desarrolladores de Android también no la pasan exactamente bien. Crear una aplicación para uno de estos dispositivos significa hacerla compatible con una multitud de marcas, versiones y hasta tamaños. Y, por supuesto, no todos los equipos tienen la misma calidad. Por eso, algunos son dejados afuera para facilitar la creación de estas aplicaciones. No es justo para nadie, la verdad, pero con cinco versiones diferentes de Android, la última siendo Ice Cream Sandwich, no podemos no limitar al menos algo de nuestro desarrollo.

Usuarios, desarrolladores, marcas y operadoras son todos víctimas y victimarios en esta fragmentación. Y esto se nota en los resultados finales: las ventas de Google Play significan una ganancia mínima para Google, y los usuarios de Android estadísticamente son los que navegan por internet menos, aunque sí estan conectados para comunicarse con amigos y familia y usar redes sociales. En este aspecto, la unidad de iOS tiene la delantera.
Nunca está de más comparar, pero hay algunas cosas que son incomparables. En principio, porque el sistema operativo móvil de Apple está disponible para sus propios dispositivos. Esto quiere decir que, cada vez que hay una actualización, Apple no tiene que depender de nadie para poder actualizarlos a todos. Nos lo podemos bajar de iTunes y ya está, tenemos la última versión. Con Android las cosas son completamente diferentes, es una experiencia de usuario distinta y, aunque el perfil de usuario que usa cada uno de estos sistemas operativos varía, no estamos queriendo hacer una típica batalla Google/Apple. Sino, pensemos también en BlackBerry.

La verdad es que no podemos darle una solución a esto, y siempre dependerá de muchísimos factores que se desprenden de la “apertura” que tiene Android. Es solamente natural que sucedan cosas así, por más que fuera ideal solucionarlas de alguna manera. Recordemos sino la cantidad de distros que se pueden conseguir en Linux, por ejemplo. Desde Google han trabajado para que esto pueda en cierta forma “paliarse”, pero nuevamente requiere ciertos conocimientos técnicos. Veremos qué novedades traen para Android sus nuevos desarrollos.