lunes, 13 de febrero de 2012

Juegos en Flash vs. HTML5 ¿Quién ganará esta batalla?

Internet y el mundo de la tecnología en general está lleno de épicas batallas: entre navegadores (Firefox vs. Chrome vs. Internet Explorer vs. Opera vs. Safari), entre sistemas operativos de escritorio (Windows vs. Linux vs. Mac), móviles (Android vs. iOS vs. Windows Phone), entre redes sociales (Facebook vs. Google+) e infinitas más, pero hay una en particular que ha comenzado no hace mucho y se hace cada vez más fuerte; tiene a Flash y HTML5 como protagonistas, y el terreno de los juegos como escenario principal.

Hasta hace poco Flash no tenía oposición, pero ahora mismo, no solo tiene oponentes muy fuertes sino que además encontró en HTML5 un duro rival, que poco a poco, a medida en que los principales navegadores soportan más de sus funcionalidades, le va restando terreno y lo amenaza con arrebatar su corona.

A pesar de que muchos juegos están desarrollados en Flash, varios de los más populares del momento, como es el caso de Angry Birds, tienen también versiones en HTML5, que nada tienen que envidiar a su contra parte, y grandes como Zynga, principal socio de Facebook, ha desarrollado versiones HTML5 de tres de sus juegos más importantes.

Del lado de los móviles, las cosas tampoco pintan bien para Flash. La recientemente liberada versión de Android, Ice Cream Sandwich, será la última en brindarle soporte y desde Microsoft anunciaron que su próximo sistema operativo, Windows 8, en su versión para tablets, tampoco admitirá Flash.

Aunque se trata de una lucha particular entre dos maneras distintas de hacer juegos; los navegadores, sistemas operativos, así como las redes sociales, se encuentran muy involucrados y es necesario evaluar el conjunto completo para tener una visión clara de la realidad actual. Comencemos:
  • Cantidad de juegos: Tenemos más de 100.000 juegos desarrollados en Flash, contra unos pocos cientos en HTML5. No hay mucho que discutir aquí. Punto para Flash.
  • Compatibilidad: Flash es soportado por el 99.9% de los navegadores modernos (+2 Billones de usuarios), por su parte, HTML5 solo es soportado por el 40% de ellos (+800 Millones de usuarios). Una diferencia abismal si vemos el número de usuarios directamente. Punto para Flash.
  • Método de distribución: Flash solo necesita de un archivo swf. Su contra parte requiere de múltiples archivos (js, css, html, etc.). Discutible si lo analizamos desde otra perspectiva, pero como método de distribución no hay nada que decir. Punto para Flash.
  • Tecnologías necesarias: En Flash, el soporte para juegos 3D es limitado y se requiere tener instalado un complemento en el navegador para poder disfrutarlo, algo muy criticado. Por su lado, en HTML5 el soporte para 3D es extremadamente limitado, también hay limitaciones para hacer uso del audio y es 100% dependiente del navegador. Un empate aquí, sería justo.
  • Uso de CPU en Mac: Safari es muchísimo más eficiente con juegos programados en HTML5 que con los desarrollados en Flash. Prácticamente no hay diferencias en Chrome, y Firefox es apenas un poco menos eficiente que Safari. En números, HTML5 consume al rededor de un 12,39% de CPU mientras que Flash consume cerca del 35%, con una mejoría leve si hablamos de la versión 10.1. Aquí HTML5 se gana un punto.
  • Uso de CPU en Windows: Aquí las cosas son muy distintas. Safari solo consume 7,43% de CPU cuando se trata de Flash 10.1, y es incapaz de reproducir vídeos HTML5. Google Chrome es 58% más eficiente cuando usa Flash, números similares para Firefox. Nuevamente, punto para Flash.
  • Seguridad: Un aspecto muy importante, y donde nuevamente Flash tiene la ventaja. Si bien en Internet nada está a salvo, un archivo SFW puede ser protegido a través de técnicas de encriptación y ofuscación, dándole así dos capas de seguridad. Por su parte, HTML5 no cuenta con mecanismos de seguridad (hasta el momento) y alterar una aplicación construida con este lenguaje puede ser relativamente sencillo. El punto va para Flash.
  • Juegos en Facebook: Como lo mencionaba al principio, Facebook le debe gran parte de su éxito a los juegos y hay una enorme cantidad de ellos dentro de la red social. Tomando como referencia los 10 más populares, solo 2 de ellos están escritos en HTML5, y mirando fuera del top, casi la totalidad de juegos fueron hechos en Flash. Un punto fácil para los de Adobe.
  • Tiempo de vida: Considerando que Flash ha tenido más tiempo de desarrollo (octubre, 1998) y que eso representa una clara ventaja frente a un lenguaje mucho más joven como HTML5 (junio, 2004), restaré un punto al anciano y se lo daré al joven prometedor. De esta forma -y de cualquier otra-, Flash es el claro vencedor.
En mi opinión, aunque mantenga una ventaja respetable, Flash tiene sus días contados, pero ¿cuantos le quedan?. Todo dependerá de la velocidad con la que se adopten los cambios propuestos por HTML5 y su completo establecimiento como estándar, que se estima, sea de un 100% para el año 2020.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Un gran mito del Social media: "Mis clientes no están en las redes sociales"

Aunque parezca increíble, son muchas las empresas que aún se resisten a los beneficios del marketing online. El temor a las crisis públicas y descarnadas,  unido a grandes mitos que aún se mantienen en pie, son las razones principales para frenar la entrada en el universo social.

Sin embargo, conviene no olvidar que el cierre de las puertas del social media supone un freno inmediato a nuestra competitividad. La razón que sustenta esta afirmación se centra en un criterio de “ubicación”, ¿dónde está todo el mundo?... sin duda alguna hoy, todos estamos o interactuamos directa o indirectamente en las redes sociales.



Es hora por lo tanto de romper uno de los grandes mitos asociados al Social Media.

Este es un gran error, según un informe emitido por Red.es, en España, el acceso a las redes sociales se realiza por más del 90% de los usuarios de Internet. Los consumidores hoy son protagonistas de los procesos de compra y de la construcción de la influencia.

Las dos variables anteriores debieran ser más que suficientes para explicar por qué no estar en el social media implica una pérdida de competitividad de gran magnitud, sin embargo, ahondemos un poco más en las razones que sustentan aún hoy, al gran mito que analizamos.

Son muchas las marcas que piensan que las inversiones vs. el número de clientes, no resultan rentables; sin embargo este es un error, lo cierto es que es exactamente al revés: pocos clientes = mayor impacto. La fidelización a través de la recomendación quedaría circunscrita a un círculo más reducido y por lo tanto, sería más fácil.

Uno de los ingredientes esenciales del éxito en las redes sociales es la humanización. Ser marcas con capacidad para escuchar y con la confianza necesaria para influir en las decisiones de compra de sus clientes y sin duda alguna, todos estos procesos son más fácilmente alcanzables con un número reducido de clientes.

Las marcas que se rigen por el mito de “mis clientes no están en las redes sociales” no sólo están cerrándose las puertas a la identificación de nuevas oportunidades, sino que están cerrando las puertas de la competitividad (alianzas, sinergias, nuevos negocios)



Pérdida de competitividad = reputación dañada ¡ aunque no estemos en el Social Media!

Finalmente y muy relacionado con el gran mito que hoy pretendemos desterrar, nos adentramos en la espesa bruma de la “atención al cliente” el gran caballo de batalla y máximo temor para las marcas y una de las variables que, indirectamente, mantiene vigente los grandes mitos del social media.

Hoy, el consumidor interactúa desde su dispositivo en  movimiento, informa de la atención que está recibiendo por parte de una marca en tiempo real a sus redes y puede exaltar a los altares de la eficiencia o, puede desterrar a los infiernos del estallido de una crisis que, de igual forma va a producirse estemos o no presentes en el social media.

La pérdida de competitividad se produce por una falta de control o gestión adecuada de lo que se dice de nuestra marca, por mostrarnos inaccesibles, por no estar presentes ahí donde los clientes hablan de nosotros. Cerrarse las puertas del Social Media implica quedarse atrás en el nuevo modelo productivo y, en un escenario en el que las opciones que nos entrega el “mundo real” no entregan grandes muchas alternativas.

jueves, 26 de enero de 2012

Buscando el mejor Community Manager

Dentro de todo este nuevo mundo de las redes sociales y la comunicación 2.0, según muchos ya camino al 3.0, la figura del Community Manager está sufriendo un cierto desgaste. El uso y abuso del título hace que se perciba esta figura, fundamental dentro de cualquier estrategia en Social Media, en una mezcla de gurú de las nuevas tecnologías y un trilero mediático.


Antes de descalificar el trabajo de cualquier grupo de profesionales debemos asegurarnos de saber a ciencia cierta qué y quién debe ser un buen Community Manager. Una vez teniendo claro esto podremos dejar fuera a quienes, aún desarrollando funciones que puedan parecer similares a simple vista, no están mas que usando una parte de las herramientas o conocimientos que deberían usar para poder definir su labor con el título mencionado.

Igual que a un aprendiz no se le puede llamar maestro por hacer bien dos veces seguidas un trabajo hay, en Social Media, quien insiste en creer que es un especialista por haber seguido desde sus comienzos el desarrollo de tal o cuál red social o herramienta y hacen públicamente muestra de maestría sin poseer los conocimientos necesarios que demuestren el buen hacer. Esto lleva a las consiguientes confusiones ya que se traslada al gran público que con algo de carisma y estando al tanto de algunas aplicaciones se puede considerar uno un experto.

Por definición un campo con un ritmo de innovación tan alto como el que tratamos carece de verdaderos expertos definidos como tal según los valores tradicionales. Como mucho podríamos decir que quien haya trabajado en marketing  y se haya sentido lo suficientemente interesado en los cambios respecto a la comunicación en los últimos cinco años puede considerarse afortunado si tiene algunas certezas. Digamos entonces que hay profesionales que siguen interesados en la mejora continua y se han sumado a este camino en construcción.

os mejores comunicadores del sector son grandes profesionales que, desde los estudios de marketing clásico que se estudia en las facultades o la aplicación práctica del mundo de las ventas, han sabido reaccionar por pura motivación personal a los cambios en la forma que nos comunicamos y vendemos productos y servicios.
La experiencia de Apple, vista desde el punto de vista pragmático de Guy Kawasaki, nos muestra la perspectiva de cómo se consigue crear grupos y comunidades de personas con intereses afines, cómo estos se vuelven los mejores aliados para tu marca y el resultado subsiguiente de todos conocido.





Así que si estamos buscando el mejor Community Manager tendremos que empezar por preguntarnos qué hace. Según Wikipedia: “…un buen community manager es la persona encargada de crear, gestionar y dinamizar una comunidad de usuarios en Internet con independencia de la plataforma que empleen”. Me gusta la sencillez de la frase y, si le sacamos el glamour, eso es lo que deben hacer.

Da igual qué red social se escoja, herramientas de aplicaciones, gestores de contenidos,… lo importante es “dinamizar una comunidad de usuarios”. La comunicación ha cambiado y lo sigue haciendo, a una dirección de igual a igual entre los usuarios o clientes y las empresas u organizaciones. Hace algún tiempo con hacer una campaña visualmente llamativa y un producto no del todo malo se podía tener un buen resultado. Sé que estoy simplificando y alguno pensará que jamás ha sido así. Bueno, perfecto. Son opiniones. El caso es que por cada competidor que hace 10 años cualquier empresa podía tener ahora, en casi cualquier campo, esa cifra se ha doblado en el mejor de los casos. El público ya no se deja influenciar tanto por la publicidad porque se le ha saturado y cada producto parece el mismo. Los índices de recuerdo de la publicidad convencional está en mínimos históricos.

¿Qué hacer para marcar una diferencia? Escuchar y hablar con tus clientes y usuarios. Ellos tienen algo que decir sobre cómo haces las cosas y quieren respuestas claras, cercanas… Y las redes sociales han calado hondo en la población. Se busca información en ellas, se pide opinión, se busca a alguien que haya probado antes lo que piensas comprar,…


El Community Manager debería entonces:

  • Desarrollar y mejorar de forma continua la comunicación directa con los usuarios de la comunidad que gestiona. Si no hay comunicación la parte de “Social” desaparece. Esto no es sobre lo que tú quieres decir sino sobre lo que ellos quieren decir, hacer, pensar, convencerse de… Un moderador con influencia.
  • Llevar al mayor número de usuarios a realizar un contacto directo para así conocer sus opiniones y recabar cuanta mayor información sea posible.
  •  Conseguir crear un grupo cohesionado de usuarios teniendo en cuanta las diferencias inherentes a un elevado número de miembros con características dispares en personalidad, intereses,… Nada fácil que una comunidad de vecinos consiga arreglar una tubería. Imaginemos poner de acuerdo a 1.000 usuarios de una comunidad sobre algo concreto.
  • Crear una estrategia de contenidos de interés para los usuarios del grupo pero con el claro objetivo de aumentar su número abriendo nuevas vías constantemente. Siempre hay alguien más ahí fuera al que podremos sumar a nuestra comunidad.
  • Ser capaz de gestionar adecuadamente las reclamaciones y quejas así como los ataques de individuos o grupos dentro de la comunidad y dar satisfacción a las justas reivindicaciones. La empresa debe tener claro que hay que tomarse en serio la resolución de conflictos con sus clientes. Un único cliente frustrado puede llegar a conseguir un efecto viral gracias a las nuevas herramientas de comunicación y hacer un daño profundo a la estrategia de marketing. La mayoría de las personas prefieren resolver el conflicto y el contacto directo con la empresa es la mejor manera de hacerlo. Un Community Manager debe ser esa cara amable de la empresa y crear una relación con ese cliente así como gestionar una solución de compromiso.
  • Transmitir la información relevante a la empresa para enfocar de la forma más correcta la estrategia de comunicación y/o otros datos relevantes para la mejora de los procesos. Analizar y cuantificar la estrategia de comunicación que se está llevando a cabo es una de las funciones principales. Hay que saber hacia dónde ir pero también hay que saber si se está llegando. Vivimos en un mundo empírico, los números son todo.

Desde luego la lista podría incrementarse con otras muchas funciones. Dejo en vuestras manos opinar sobre las que faltan por enumerar que son bastantes todavía aunque las principales creo que están cubiertas en esta breve exposición.

¿Cómo debería ser nuestro mejor Community Manager?

  • Con conocimientos de psicología, sociología y antropología. Entender cómo son los grupos de seres humanos y el por qué se comportan como lo hacen es fundamental para desarrollar con todo su potencial una comunidad en Social Media. Necesitamos saber cómo maniobrar, influir, conseguir información de un grupo de personas extenso con diferentes características.
  • Con estudios o experiencia en marketing. Imprescindible. Hay que vender. La marca, el producto, a uno mismo. Todos lo hacemos en nuestro día a día cotidiano pero algunos lo hacen mejor que otros. Debemos saber el cómo, el por qué y el cuándo aplicar estrategias y habilidades de venta. Además debe poder cuantificar los resultados obtenidos según los estándarescomúnmente aceptados de retorno de inversión.
  •  Con creatividad y genuino interés por colaborar y compartir. Parece algo sencillo pero si observamos un grupo cualquiera de personas veremos que no siempre es algo que sea fácil de conseguir incluso cuando se comparten intereses comunes o quizá debido a ello. Debe ser capaz de abandonar las actitudes proteccionistas del individuo para abrir paso a una forma fluida de conversación, aportar a la comunidad valor y que los usuarios tomen la misma actitud. Esto lleva generalmente a conflictos que se deberán resolver para conseguir crear una comunidad fuerte y fidelizada. Los conflictos se producirán, hay que asumirlo como algo normal, y lo importante es estar listo para resolverlos.
  • Inasequible al desaliento tanto hacia la comunidad que gestiona como a la empresa u organismo que representa. Algunas veces es más difícil romper la forma en cómo se han hecho las cosas desde hace tiempo en una empresa que superar una crisis en Social Media. La gestión de los cambios también debe hacerse en la organización. Paciencia y pedagogía.
  • Con conocimientos de redacción y experiencia en medios de comunicación.
  • Con capacidad de liderazgo e influencia. No todos somos capaces de ser líderes de opinión dentro de un grupo de personas. El Community debe serlo sin imposiciones.

La lista se puede seguir incrementando igual que la anteriormente expuesta.

Ahora que tenemos algo más definido quién y cómo es el momento de buscar a la persona adecuada. Claro que una vez visto esto muchos candidatos al puesto ya no parece que tengan capacidad para sacar adelante el proyecto pero por colgar un par de cosas en Facebook y tener muchos amiguitos en un perfil a nivel personal no implica que seamos capaces de plantear una estrategia de comunicación. Simplemente es que somos muy majos.