viernes, 15 de marzo de 2013

¿Cómo migrar nuestros feeds desde Google Reader a otros servicios?

Anoche, Google nos anunció algo que a muchos nos dejó "fuera de juego": el cierre de Google Reader el próximo 1 de julio. Un hecho bastante singular que deja a muchos usuarios sin uno de los servicios clave para estar informados y al día de las publicaciones de las páginas web y blogs que siguen a diario. ¿Y qué hacemos ahora? Parece que la decisión de Google es irreversible y, por tanto, no nos queda otra que recurrir a algún servicio alternativo con el que poder leer los feeds que publican nuestras páginas favoritas pero ¿cómo podemos migrar los feeds desde Google Reader a otros servicios?



Dentro del anuncio de cierre, Google nos emplazó a pasarnos por Google Takeout, es decir, el servicio que nos permite descargar copias de seguridad de nuestra actividad en algunos de los servicios de Google. Si accedemos al servicio y pulsamos sobre el botón "seleccionar servicios" podremos realizar un backup selectivo y, en el caso que nos ocupa, pulsaremos sobre el botón de Google Reader.
El archivo que se genera está comprimido en zip y contiene en su interior varios archivos entre los que se encuenta un XML con todas nuestras suscripciones clasificadas por categorías, así como en formato JSON (que contiene, por ejemplo, trazas de nuestra actividad en el servicio como las cosas que marcamos como favoritas). El archivo XML es, quizás, el más importante puesto que es el que podremos utilizar en un buen número de servicios para importar todos los feeds que seguimos y sin tener que escribirlos a mano.

miércoles, 13 de marzo de 2013

7 Consejos para cuando un negocio no funciona

Una reflexión profunda de como hacemos las cosas puede marcar la diferencia entre un proyecto que vive o muere.


Muchas veces, cuando un negocio no va todo lo bien que se quiere, el emprendedor, piensa que lo más fácil es liquidar la empresa, sin pararse a pensar ¿por qué no funciona?
  
Cuando a un pequeño empresario se la pasa por la cabeza la idea de liquidar o cerrar su pyme, se suele ocurrir al tópico, a la hora de hacer un análisis, de maximización de ingresos y reducción de gastos. Si esto se cumple, el negocio irá bien. Si no se cumple, el negocio irá mal. Pero esto es teoría, a veces la práctica no nos lleva a lo que dice la teoría, de ahí que queramos dejaros varios consejos:

1. El primer paso para una buena decisión de negocio es reducir el nivel de incertidumbre. Tenemos que trabajar los datos para una toma de decisiones de forma racional.

2. Los criterios personales deben de ser un criterio más al hay que darles un peso razonable en la toma de decisiones.

3. ¿No funciona parte del negocio o el negocio entero? Si lo analizamos eliminando la paja del grano, seguramente encontraremos que nuestra pyme tiene varios subnegocios, de los cuales algunos funcionan y otros no. ¿Por qué eliminar el negocio entero cuando parte de él sí funciona? ¿Por qué no readaptar el negocio? Dejar lo que funciona y analizar lo que no funciona.
Cuando trabajamos dentro de un negocio con varios negocios a la vez tenemos que ver que es posible que cada negocio tenga un modelo y un punto de equilibrio distinto. Habría que ver los resultados de cada uno para ver qué es rentable y en base a esa información, maximizar, potenciar y rentabilizar los distintos aspectos.
Cuando tienes síntomas hay que ubicarlos en una parte de la empresa, concretar el problema. Hay que seccionar, se deber ir de lo particular a lo general, incluso en las empresas de un solo producto. No es lo mismo un problema administrativo que uno comercial.

4. ¿Funcionan las personas? Esto es como en el fútbol,  lo primero que se hace es destituir al entrenador creyendo que con ello el problema queda solucionado, pero ¿y los futbolistas o los dirigentes? ¿están haciendo todo lo que pueden? Apliquemos esto al negocio, no le cortemos la cabeza al modelo de negocio, muchas veces no es este el problema, sino las personas. De hecho hay quien dice que no hay negocio malo sino malos gestores o malos planteamientos.

5. En los negocios no se pueden hacer las cosas por impulsos, por amor propio, hay que hacer planteamientos verdaderos de negocios y hacer un estricto plan de acción, si no al final ni se gestiona ni se controla. Hay que hacer un análisis de negocio exhaustivo para ver si es negocio o no.

6. En los negocios debemos tomar los hechos y no juicios, prejuicios y sensaciones que tengamos del mismo; analizar con datos reales. El análisis nos ayuda a pasar de lo aparente a lo importante.

7. No deberímos delegar o subcontratar los diagnósticos de nuestros negocios, somos nosotros los que debemos hacer el diagnóstico. Hay que analizar bien porque a veces hay pérdidas ocultas.

martes, 12 de marzo de 2013

5 relojes inteligentes que ya puedes comprar

Los relojes inteligentes parece que serán lo próximo en tecnología pero hay algunas marcas que ya tienen su modelo en el mercado. Aquí tienes 5 ejemplos.


Por lo que parece, el iWatch de Apple será una realidad este año. Apple está poniendo muchos recursos en hacer un buen producto y podría comercializarse a final de año. Pero no serán los primeros en llegar al mundo del reloj inteligente. Mientras todo este concepto de smartwatch empieza a crecer algunas marcas ya tienen dispositivos en la calle que podemos comprar y probar. La mayoría funcionan como un centro de notificaciones de pulsera que conectamos a nuestro smartphone vía Bluetooth. Cuentan con una aplicación que se sincroniza con el reloj y gracias a la cual podemos personalizarlos. Algunos llevan Android, otros un sistema operativo más rudimentario pero todos quieren conseguir que no tengamos que sacar nuestro teléfono del bolsillo. Aquí tenemos 5 de estos relojes inteligentes.

Pebble

 

Quizás el más famoso. Ha sido el dispositivo que ha hecho despertar la fiebre del smartwatch. Fue un proyecto que consiguió una finaciación récord en Kickstarter y gracias a ello sus creadores han ido añadiendo algunas características demandadas por los usuarios. Yo lo describiría como un centro de notificaciones en nuestra muñeca. Se conecta mediante Bluetooth a nuestro smartphone iPhone o Android y recibe las notificaciones de llamadas, mensajes e email, además de controlar nuestra música. Su pantalla de epaper hace que su batería dure hasta 7 días con una sola carga y también consigue una alta visibilidad en exteriores. El Pebble tiene una tienda en la que podemos bajar aplicaciones y temas para el reloj. Se vende por $150 en su página web.


Metawatch

 

El Metawatch es un competidor directo del Pebble en cuanto a que comparten bastantes características. Pantalla monocroma con buena visibilidad en exteriores, temas para poder personalizar la manera en la que vemos la hora y una funcionalidad centrada en recibir notificaciones, las cuales las puede notificar mediante un motor vibratorio. También se puede mojar, su batería dura más o menos lo mismo y también soporta Bluetooth 4.0 para recibir las notificaciones. Si hablamos de diferencias estas son mínimas. Quizás la más significativa sea al apoyo de la comunidad y desarrolladores. Mientras que el Pebble es un producto conocido, Metawatch está un poco bajo el radar con lo que el soporte de aplicaciones quizás no sea tan grande. Su precio es parecido ya que se puede comprar por $179.

 

Sony Smartwatch

 

Fue quizás el primero de este tipo de dispositivos que se lanzó al mercado. Salió el año pasado y en principio parecía una buena idea. Un reloj con una pantalla OLED multitouch, que corría Android y que era hasta compatible con aplicaciones. Todo lo que sobre el papel podía ser un buen reloj inteligente, pero que en la práctica funcionó increíblemente mal. Pantalla con poca resolución y colores que se veían fatal, respuesta al toque nula, un tamaño inmenso gracias a la inclusión de un clip en la parte trasera y una interfaz de usuario poco pensada hicieron que alguno lo llamara "el peor producto que Sony ha hecho jamás". Si alguien quiere arriesgarse está a la venta por 129,00€.


Neptune Pine

 

El Neptune Pine es un desarrollo que promete mucho y que veremos en que queda. Antes que nadie diga nada, no, no está a la venta todavía pero se puede hacer una reserva y lo envían en Julio. La primera ventaja y diferencia con los otros relojes mencionados es que no se conecta al teléfono, con lo que funciona de manera independiente. Tiene una ranura para insertar una Micro SIM. Sus creadores dicen que permitirá hacer llamadas, enviar emails, reproducir música, navegar por internet y navegar con GPS. Incorporará una cámara de 5MP y un monitor cardíaco, radio FM y brújula magnética. Todo en una pantalla de 2.5 pulgadas que soportará todas las aplicaciones Android y contará un teclado diseñado para hacer que escribir sea muy natural. Lo único que parece que tendremos que cuidar es la batería. Los aventureros lo podéis pedir a un precio de $325


I'm Watch

 

I'm Watch es un desarrollo italiano y no hace nada realmente diferente a los demás relojes. Pero sí que tiene muchos inconvenientes y parece que quien lo ha hecho se hubiera copiado del Sony Smartwatch. Es muy grande, usa un procesador muy lento, se cuelga innumerables veces y aunque usa Android, es la versión 1.6 con lo que la compatibilidad con aplicaciones es nula. Desde luego que cualquier parecido con lo que sale en la web parece pura coincidencia. Aun así está a la venta por el módico precio de 349€.


Basis

 

El Basis es el bonus track de esta lista. No lo he incluído dentro de las demás opciones porque no es un smartwatch al uso. Es más bien un dispositivo que controla nuestra vida. Contiene un sensor óptico de pulso cardíaco, monitor de transpiración y monitor de temperatura de la piel. Todo unido a un sensor de 3 ejes para determinar nuestro movimiento y actividad. Como una Nike Fuelband pero potenciada. Luego se conecta a internet y nos da nuestras estadísticas así como un plan para seguir y objetivos que conseguir. El Basis tiene una batería que dura 4 días y se vende por $199. ¡Ah! Y da la hora.

 

miércoles, 6 de marzo de 2013

Las aplicaciones, un negocio global de US$25.000 millones

La industria de las aplicaciones ha madurado en varios aspectos. Se estima que los ingresos del negocio a nivel global crecerán 62% este año para sumar US$25.000 millones.



Casi cinco años después de que Apple desatara la fiebre por las aplicaciones móviles, el negocio está en pleno auge. Las tiendas gestionadas por Apple y Google ofrecen más de 700.000 aplicaciones cada una. Con una oferta tan abundante, se estima que los usuarios dedican un promedio de dos horas al día a las aplicaciones y que los ingresos del negocio a nivel global crecerán 62% este año para sumar US$25.000 millones.
En los últimos cinco años, las aplicaciones han crecido geográficamente así como también por tipo de dispositivo.

La industria de las aplicaciones ha madurado en varios aspectos. Algunas de las tácticas del Viejo Oeste de hace cinco años, como los fraudes para acumular descargas, han dado paso a un sistema más ordenado a medida que Apple y otras compañías impusieron las reglas de juego. Los desarrolladores son más metódicos a la hora de comercializar sus aplicaciones y se concentran en el puñado que funcionan mejor.
El secreto del sector del que nadie quiere hablar es que la mayoría de las aplicaciones generan pérdidas. Por cada Instagram, el popular servicio para compartir fotos que Facebook adquirió el año pasado por US$1.000 millones, hay cientos de miles de aplicaciones que pasan prácticamente desapercibidas.

En momentos en que los campos de batalla se trasladan a otras geografías, categorías y dispositivos, los desarrolladores siguen tratando de determinar cuáles son los modelos de negocios más rentables. La industria de las aplicaciones “es como la de los automóviles a comienzos del siglo pasado”, dijo Simon Khalaf, presidente ejecutivo de la firma de análisis móvil Flurry Inc. “Se observa el crecimiento de las vías y se sabe que será algo grande. Pero sigue estando en pañales”, manifestó.
TinyCo. Inc., un desarrollador de San Francisco que lanzó su primer juego móvil en 2010, vive en carne propia tanto la promesa como los riesgos del negocio de las aplicaciones. Cuenta con 13 juegos móviles y sus ingresos se están duplicando. Pero debe afrontar todos los días una batalla para adquirir nuevos usuarios, señaló Michael Sandwick, gerente de alianzas estratégicas.

El costo de adquirir usuarios a través de la publicidad sigue subiendo a tasas de dos dígitos al año, agregó. El aumento es incluso más pronunciado cuando las compañías más grandes tratan de lanzar un juego, explicó. Eso ha obligado a la empresa a ajustar mejor sus gastos a la forma en que la gente descubre los juegos. “Hay una cantidad increíble de saturación”, opinó Sandwick.
Hace apenas unos años, el negocio de las aplicaciones era más sencillo. La tienda de aplicaciones de Apple tenía una clara ventaja a inicios de 2010 al ofrecer cerca de 140.000 aplicaciones y el mercado estaba principalmente orientado a Estados Unidos.
Hoy, la tienda de Apple se disputa palmo a palmo el liderazgo con Play, de Google Inc., en catálogos de aplicaciones para teléfonos inteligentes y uso, según analistas. Apple, no obstante, sigue generando tres veces más en ingresos, informó AppAnnie.
También hay otras empresas que han entrado al ruedo, aunque su éxito varía. Microsoft, Research el fabricante de los BlackBerry, y Amazon han instalado sus tiendas de aplicaciones.

El auge de las aplicaciones se ha propagado a mercados como China, Japón y Corea del Sur.
Pero la expansión no es sólo geográfica, sino también tiene que ver con los aparatos. Ya no se limitan a los teléfonos: ahora son para tabletas y hasta televisores. Las aplicaciones aprovechan los avances en el hardware, como la incorporación de sensores capaces de detectar la velocidad a la que se mueve una persona.
Los consumidores han duplicado el tiempo que le dedican a las aplicaciones en los últimos dos años para llegar a cerca de dos horas diarias, según Flurry. No obstante, las personas pasan fácilmente de una a otra aplicación y es difícil que los desarrolladores los retengan.
Cerca de 63% de las aplicaciones empleadas a diario hoy en día son distintas a las que se usaban a diario hace un año. Asimismo, la mayoría de los usuarios se concentra en alrededor de ocho aplicaciones a la vez.
Mike Duda, consultor de marketing e inversionista, dijo que habitualmente utiliza 12 de las cerca de 70 aplicaciones en su teléfono inteligente con el sistema operativo Android, incluyendo las de Twitter, LinkedIn y J.P. Morgan Chase JPM. “He descargado un montón de aplicaciones que me gustan”, dijo. Pero la mayoría “no son muy útiles para mi vida cotidiana”, aseveró.
“La vara para producir algo que sea especial, valioso y fácil de usar es muy alta”, manifestó Jake Mintz, cofundador de Bump Technologies Inc., una aplicación lanzada hace cuatro años con la que se pueden compartir medios mediante un simple toque entre los teléfonos. Ahora, se ha diversificado para enviar medios desde una laptop a otra, señaló.