martes, 5 de junio de 2012

4 consejos para aprovechar al máximo el almacenamiento en la nube


Los servicios de almacenamiento en la nube son cada vez más populares y entre ellos se está librando una interesante batalla. Aunque cada uno ofrece capacidades de almacenamiento y planes de suscripción diferentes, en esencia, funcionan de la misma manera. Aprovechando esto último, quiero compartir con ustedes 4 sencillos consejos para aprovechar al máximo nuestros servicios de almacenamiento favoritos.
Antes de entrar en materia debo aclarar que estos pequeños trucos los he probado con Dropbox, Microsoft SkyDrive y Google Drive, sobre Windows 7, pero algunos de ellos también pueden servir para otros servicios con características similares y diferentes versiones de Windows.

1. Clic derecho, enviar a

Incluir nuestro servicio de almacenamiento favorito dentro de las opciones del menú enviar a, puede ahorrarnos unos cuantos segundos a la hora de mover un archivo a la nube. También resulta una manera muy simple de respaldar cualquier tipo de documento con tan solo un par de clics.
Para agregar nuevas opciones al menú enviar a de Windows solo debemos seguir estos sencillos pasos:
  • Abrir el explorador de Windows y copiar el siguiente código en la barra de direcciones %APPDATA%/Microsoft/Windows/SendTo y luego presionar enter. Esto abrirá la carpeta donde se almacenan las opciones del menú.
  • Hacer clic con el botón derecho del ratón sobre el icono de la carpeta de Dropbox, SkyDrive o Google Drive, según sea el caso, que se encuentra al lado izquierdo de la ventana dentro del apartado “favoritos”. Mientras mantienes el botón presionado, arrastra el icono en cuestión y suéltalo dentro de la carpeta junto a las opciones del menú enviar a. Al soltar, selecciona la opción copiar aquí.

Precaución: Si haces lo mismo, pero con el botón izquierdo del ratón, estarás moviendo la carpeta completa a una nueva ubicación. Esto puedo causar errores en las aplicaciones al intentar acceder a los archivos en una ruta distinta de la original.

2. Mover las carpetas de usuario

En Windows podemos mover fácilmente las carpetas de usuario (Documentos, Imágenes, Música, Descargas, etc) a una ubicación distinta de manera muy simple. Al establecer nuestro “disco duro en la nube” como ubicación por defecto para estas carpetas, tendremos nuestros archivos personales sincronizados entre varios dispositivos sin mucho esfuerzo.
Para mover una carpeta de usuario a una ubicación distinta, desde el explorador de Windows, basta con hacer clic derecho sobre ella y luego seleccionar la opción propiedades del menú contextual. Una vez que se despliega la ventana de propiedades, nos ubicamos sobre la pestaña ubicación y hacemos clic en el botón Mover…. Ahora solo nos queda seleccionar la carpeta de nuestro servicio favorito como nueva ubicación.


Ejecutar este procedimiento en varios ordenadores, por ejemplo el de la oficina y el de casa, te permitirá tener los mismos archivos dentro de las carpetas Documentos, Imágenes, etc; disponibles en cada uno de ellos.

3. Personalizar las librerías

En Windows, las librerías nos permiten gestionar nuestras colecciones audiovisuales y documentos en general de manera sencilla, independientemente de su ubicación física dentro del disco duro o la red. Si usamos estas librerías y su opción para agregar nuevas ubicaciones en conjunto con nuestro espacio de almacenamiento en la nube, podemos respaldar nuestras colecciones de manera automática para disfrutarlas luego desde cualquier dispositivo.
Para que ésto sea posible abrimos el explorador de Windows y nos ubicamos en cualquiera de las 4 librerías disponibles por defecto (Documentos, Música, Imágenes, Vídeos). En la parte superior de la ventana veremos un pequeño enlace que indica el número de ubicaciones asociadas a dicha librería, hacemos clic en éste para agregar una nueva “fuente de contenido” (con esto me refiero a una cualquier carpeta con archivos que puedan alimentar a la librería en cuestión). En la nueva ventana que se abre agregamos, por ejemplo, la carpeta de fotos que tenemos en Dropbox a la librería de Imágenes.
Adicionalmente, si hacemos clic derecho sobre la carpeta que acabamos de agregar y la marcamos como ubicación predeterminada para guardar los archivos de la librería, cada vez que carguemos un nuevo artículo a la colección, éste se irá directamente a la nube.


4. Encriptar información sensible

Los servicios de almacenamiento en la nube son ideales para tener un respaldo de nuestra información más importante, en caso de que nuestro disco duro falle nuestros archivos siempre estarán a salvo, sin embargo, todos los datos almacenados se verían comprometidos si, por alguna razón, otra persona logra acceder a nuestra cuenta, lo que hace necesario tomar previsiones adicionales cuando almacenamos información sensible en la nube.
Aunque existe una gran variedad de aplicaciones para encriptar nuestra información y almacenarla de manera segura, al menos en mi opinión, ninguna es tan buena como Boxcryptor, que además se integra de manera perfecta con cualquier servicio de almacenamiento en línea.
Boxcryptor crea un disco duro virtual en nuestro ordenador, en el que todo archivo es encriptado y posteriormente movido a la carpeta de nuestra preferencia. Si elegimos, por ejemplo, Dropbox como ubicación de destino, nuestra información permanecerá encriptada en la nube y será prácticamente imposible acceder a ella sin la contraseña de cifrado que hayamos asignado.

martes, 15 de mayo de 2012

Qué es la Ingeniería social y cómo estar prevenidos


Cuando hablamos de seguridad en Internet solo podemos tener la certeza de que nada -ni nadie- está a salvo. No importa si tenemos el mejor antivirus, un firewall bien configurado y utilizamos contraseñas fuertes en nuestras cuentas; como usuarios representamos el eslabón más débil en la cadena de seguridad, ya que en nuestra condición de humanos no estamos libres de cometer errores.
Con el objeto de aprovechar los errores humanos para vulnerar sistemas, existe una técnica denominada Ingeniería social, que a su vez cuenta con una serie de métodos cada vez más populares que pueden poner en riesgo tanto nuestra seguridad y privacidad como la integridad de nuestros datos.
Contra la Ingeniería social, las armas más efectivas son la prevención y el conocimiento, por lo que esta nueva edición de la guía de la semana está enfocada en dar a conocer los métodos más utilizados, de forma tal que estemos prevenidos y podamos reaccionar ante un posible ataque.

¿Qué es la Ingeniería social?

Como lo mencioné al principio, la Ingeniería social es una técnica que aprovecha los errores humanos para comprometer las seguridad de los sistemas, pero también podríamos decir que es un arte cuyas herramientas principales son el engaño y la confusión.
Así como existen piratas informáticos que irrumpen en sistemas aprovechando vulnerabilidades en el software, hay quienes se hacen expertos en engañar y manipular a otras personas, y así, a través de estas, conseguir los datos necesarios para acceder no solo a sistemas, sino también a nuestras cuentas personales en redes sociales, correo electrónico, números de tarjetas de crédito y en general a cualquier información personal de carácter privado.
Aunque el término “Ingeniería social” comenzó a escucharse con más frecuencia en tiempos recientes, la técnica existe desde que las personas decidieron que engañar a otros es una forma aceptable de ganarse la vida.
Un pirata informático que utiliza la Ingeniería social como técnica de ataque, no necesita estar frente a frente con su víctima, de hecho, en la mayoría de los casos aprovecha herramientas que usamos a diario, como por ejemplo, el correo electrónico, la mensajería instantánea y el teléfono.
Si quieren conocer como funciona la Ingeniería social en su máxima expresión, les recomiendo ver la película Takedown. En esta historia basada en hechos reales se muestra la forma en que Kevin Mitnick, uno de los Hackers más famosos de la historia, aplica de manera sorprendente varios de los métodos que describiré a continuación.

Phishing

El Phishing es uno de los métodos de ataque de Ingeniería social más utilizados. La forma más común de Phishing es la que emplea el correo electrónico para cometer fraude.
Un atacante que utiliza este método por lo general tiene en su poder un dominio de Internet que puede ser fácilmente confundido con la URL de un servicio legítimo y lo utiliza para tratar de convencer al usuario de ingresar sus datos con el fin de verificar su cuenta bancaria, Paypal e incluso una red social o servicio de mensajería instantánea, bajo la amenaza de suspenderla en caso de no suministrar los datos requeridos. Si un usuario ingresa sus credenciales, obviamente le está entregando su información al atacante, quién la utilizará para robar información e incluso dinero.
Por fortuna, el Phishing también es uno de los métodos más fáciles de detectar, en gran parte, gracias a los servicios de correo electrónico que filtran de forma rigurosa todos los mensajes que atraviesan sus servidores e identifican y marcan como sospechosos aquellos que provengan de fuentes no confiables.
Debemos tener presente que ningún servicio de Internet, incluyendo a los propios bancos, nos solicitará información financiera, contraseñas o números de tarjeta de crédito para verificar nuestra identidad o validar nuestra cuenta a través de correo electrónico.
Cada vez que necesites ingresar a los servicios de banca en línea, asegúrate de introducir manualmente la dirección en el navegador, es decir, evita utilizar enlaces que encuentres en otros sitios, incluso si se trata de un buscador. La mayoría de los bancos tienen servicios de atención telefónica para reportar el fraude, por lo que si sospechas que estás siendo víctima de uno de estos ataques, no dudes en llamar de forma inmediata para solicitar asistencia.

Vishing

En el Vishing, los métodos son similares a los descritos en el Phishing, de hecho su finalidad es exactamente la misma. La diferencia es que este utiliza una llamada telefónica en lugar de un correo electrónico o un sitio web falso.
Existen varias formas ataque bajo este método, las más comunes son:
  • Una llamada a la victima utilizando un sistema automatizado, en la cual se solicita al usuario que siga una serie de pasos para reactivar su cuenta ya que “su tarjeta de crédito ha sido robada” y “se requiere de una acción inmediata”.
  • Un correo electrónico con instrucciones para “activar su cuenta” donde se incluye un número de teléfono al que se debe llamar para completar el falso proceso de activación.
  • Empleando la imitación de llamadas telefónicas interactivas del tipo “marque 1 para…” o “introduzca su número de tarjeta de crédito después de la señal…”.
Además de éstas, he conocido casos a través de familiares y amigos, en los cuales, mediante una llamada telefónica se realiza una encuesta o se ofrece algún paquete turístico. A lo largo de la conversación, el atacante va realizando una serie de preguntas cuyas respuestas implican datos privados.
Los atacantes que emplean este método suelen tener un gran poder de convencimiento y ser buenos conversadores, de esta manera logran mantener por el mayor tiempo posible a la víctima pegada al teléfono.
Ahora que conoces como funcionan, puedes sospechar de todas las llamadas de este tipo. En el caso de los bancos, estos nunca te pedirán datos vía telefónica (en todo caso te pedirán que te acerques hasta una de sus agencias). Tampoco Facebook, Google, Microsoft o cualquier compañía/servicio te llamará para pedirte información sobre tus contraseñas o tarjetas de crédito.

Baiting

Este método aprovecha una de las mayores debilidades -o virtudes- de los seres humanos: la curiosidad.
En el Baiting, un atacante abandona de forma intencional un dispositivo o medio de almacenamiento extraíble, como por ejemplo, una memoria USB o un CD/DVD. Dicho dispositivo estará infectado con software malicioso, que podría ser instalado en el ordenador, incluso sin que nos demos cuenta.
Contra este método, tener un antivirus actualizado podría ser efectivo, sin embargo, es necesario tener precaución a la hora de insertar dispositivos de dudosa procedencia en nuestros ordenadores. También es recomendable desactivar la función Autorun y no abrir archivos si no estamos seguros de su contenido.

Otros métodos

Además de los 3 que he mencionado, existen muchos otro métodos utilizados dentro de la Ingeniería social, todos ellos, como lo dije al principio, hacen uso del engaño y la confusión para llevarnos a la trampa, por lo que debemos estar alerta en todo momento, y sobre todo, hacer uso del sentido común.
Finalmente, y aunque parezca una recomendación obvia, procura no anotar tus contraseñas en lugares donde puedan ser fácilmente visibles o encontradas por otros, sobre todo si trabajas en un lugar donde entra y sale gente de manera constante. Dejar las tarjetas de crédito, estados de cuenta, u otro tipo de información financiera a la mano de cualquiera, tampoco es una buena idea.
Ahora que conoces como funciona la técnica y sabes como prevenir un fraude, es momento de compartir la información con tus familiares y amigos, de esta manera, ellos también podrán evitar caer en la trampa.

miércoles, 25 de abril de 2012

Android y el problema de la fragmentación

 
No vamos a negarlo: Android es uno de los sistemas operativos móviles más importantes del momento. Cuenta con el beneficio de poder ser accesible a través de dispositivos de diferentes marcas, actualizaciones frecuentes, y un interesante mercado de aplicaciones que, con la seguridad mejorada, es capaz de hacerle competencia a la App Store. Pero uno de los problemas más grandes que enfrenta actualmente Android es el de la fragmentación.

¿A qué nos referimos con fragmentación? Con la cantidad de versiones presentes no es de sorprender que algunas personas todavía sigan utilizando versiones anteriores que hacen que sus teléfonos sean incompatibles con algunas de las aplicaciones más nuevas y útiles que se encuentran en Google Play. ¿Qué pasa cuando algunos usuarios no pueden actualizar, no por responsabilidad suya, sino por un retraso en todo este sistema?

En principio, todo es un daño significativo. Las marcas pierden su reputación, así como también sus equipos. Los desarrolladores se ven limitados a la hora de poder hacer cosas nuevas. Los usuarios no pueden descargar apps que realmente quieren y por ende, no están haciendo el uso que deberían de su teléfono. Y mientras tanto, apenas algunos meses después de que Ice Cream Sandwich se haga disponible, los rumores de una versión 5.0 o Jelly Bean se hacen cada vez más fuertes. Hasta ya se está hablando de Android 6.

Las ROM de Samsung pululan por todo internet y nos dan una multiplicidad de opciones que, sin embargo, no son ideales para el usuario promedio que tendría problemas para saber cómo “rootear” su teléfono. Con las ganas de actualizar el sistema operativo a la última versión, estaríamos corriendo el riesgo (como usuarios inexpertos) de dañar partes importantes del equipo y perder nuestro smartphone para siempre. No pasa en la mayoría de los casos, pero puede pasar en manos desacostumbradas.

¿Entonces? ¿Cuál es la solución? Android no va a dejar de lanzar sus actualizaciones porque entonces no tendría razón de ser, la tecnología tiene que seguir avanzando. Aunque sus versiones anteriores y funcionalidades podrían tener algunas mejoras, vamos a necesitar eventualmente tener que actualizar el equipo. Smartphones con Froyo, por ejemplo, no tardarán en volverse obsoletos.

Los desarrolladores de Android también no la pasan exactamente bien. Crear una aplicación para uno de estos dispositivos significa hacerla compatible con una multitud de marcas, versiones y hasta tamaños. Y, por supuesto, no todos los equipos tienen la misma calidad. Por eso, algunos son dejados afuera para facilitar la creación de estas aplicaciones. No es justo para nadie, la verdad, pero con cinco versiones diferentes de Android, la última siendo Ice Cream Sandwich, no podemos no limitar al menos algo de nuestro desarrollo.

Usuarios, desarrolladores, marcas y operadoras son todos víctimas y victimarios en esta fragmentación. Y esto se nota en los resultados finales: las ventas de Google Play significan una ganancia mínima para Google, y los usuarios de Android estadísticamente son los que navegan por internet menos, aunque sí estan conectados para comunicarse con amigos y familia y usar redes sociales. En este aspecto, la unidad de iOS tiene la delantera.
Nunca está de más comparar, pero hay algunas cosas que son incomparables. En principio, porque el sistema operativo móvil de Apple está disponible para sus propios dispositivos. Esto quiere decir que, cada vez que hay una actualización, Apple no tiene que depender de nadie para poder actualizarlos a todos. Nos lo podemos bajar de iTunes y ya está, tenemos la última versión. Con Android las cosas son completamente diferentes, es una experiencia de usuario distinta y, aunque el perfil de usuario que usa cada uno de estos sistemas operativos varía, no estamos queriendo hacer una típica batalla Google/Apple. Sino, pensemos también en BlackBerry.

La verdad es que no podemos darle una solución a esto, y siempre dependerá de muchísimos factores que se desprenden de la “apertura” que tiene Android. Es solamente natural que sucedan cosas así, por más que fuera ideal solucionarlas de alguna manera. Recordemos sino la cantidad de distros que se pueden conseguir en Linux, por ejemplo. Desde Google han trabajado para que esto pueda en cierta forma “paliarse”, pero nuevamente requiere ciertos conocimientos técnicos. Veremos qué novedades traen para Android sus nuevos desarrollos.

martes, 17 de abril de 2012

Guía de la semana: 5 consejos para mejorar la seguridad y rendimiento de nuestra red Wi-Fi



Las redes Wi-Fi son cada vez más populares y podemos conseguirlas en casi cualquier lugar. Con el auge de los dispositivos móviles estas son cada vez más útiles y necesarias.
Podemos disfrutar de conexiones Wi-Fi en nuestras oficinas, en restaurantes, centros comerciales y muchos otros espacios públicos, pero cada vez es más común disponer de conexiones inalámbricas en casa, ya que nos facilitan la tarea de conectar múltiples dispositivos sin necesidad de cables o complicadas instalaciones y configuraciones.

Hoy en día, un router inalámbrico para proveer conexión Wi-Fi a una pequeña casa o apartamento, resulta económico y fácil de conseguir e instalar, sin embargo hay algunas cosas que debemos tener en cuenta para sacarle el mayor provecho a la conexión y evitar a los intrusos, también conocidos como vecinos que roban Internet.
La finalidad de esta edición de la guía de la semana es ofrecer algunos consejos para mejorar la seguridad y rendimiento de nuestras redes Wi-Fi en el hogar de una manera bastante general.

1. Ubicación del Router

El sitio donde conectamos el router puede parecer algo trivial, sin embargo, de su ubicación dependerá que aprovechemos al máximo su alcance y potencia. El router debería situarse en un punto central de la casa, ya que la mayoría de las antenas propagan su señal en todas las direcciones. Al ubicar el router en el centro aprovecharemos el alcance que tiene en cualquiera de los extremos de la casa.
Si estamos en una casa de dos pisos en la que el router está en el primero de ellos y nosotros nos conectamos desde la habitación que está en la planta superior, resulta útil y conveniente ubicar el router cerca del techo del primer piso para que así la señal llegue con mayor potencia. En este caso, ubicar el router a unos 30 cm del techo sería bastante bueno.

También debemos evitar poner el router cerca de ventanas o fijarlo en las paredes que separan la casa del exterior, ya que de esta manera gran parte de la señal se escapará hacia la calle.
En caso de que resulte complicado mover el router hacia un punto central, la solución es reemplazar la antena por una del tipo direccional y apuntarla hacia el lugar donde se encuentran los dispositivos desde los que nos conectamos de manera habitual, de esta manera aprovechamos toda la potencia. Una antena con un mayor número de dBi también nos ofrecerá mayor ganancia.

2. Evitar interferencias

Los routers emiten su señal a través de ondas usando una frecuencia de 2.4 GHz, de la misma manera que lo hacen muchos otros artefactos del hogar, como por ejemplo, teléfonos inalámbricos, hornos microondas, monitores de bebe, radio transmisores y muchos otros. Al operar todos en la misma frecuencia se genera una especie de competencia entre las señales, lo que produce una interferencia y perdida en la potencia de la conexión Wi-Fi.

Para controlar un poco esta situación debemos ubicar el router lo más lejos posible de estos aparatos. Los router más nuevos también operan en con una frecuencia de 5 GHz, por lo que si tenemos dispositivos con la etiqueta del estándar 802.11n podremos usarla sin problemas.
Adicionalmente, los routers pueden enviar su señal a través de diferentes canales, por defecto la mayoría de estos opera en el canal 6, sin embargo, puedes probar con otros canales haciendo los cambios respectivos en la configuración del aparato. Cambiar el canal de transmisión no requiere hacer ajustes en el resto de los dispositivos, estos lo detectan de forma automática.

3. Usar dispositivos de la misma marca

Aunque no es obligatorio, se recomienda comprar los dispositivos de red tales como: repetidores, adaptadores inalámbricos USB, antenas y tarjetas de red, de la misma marca del fabricante del router, esto garantiza mayor confiabilidad. Sin embargo, la mayoría de marcas opera perfectamente con dispositivos de otros fabricantes, por lo que esto no debería ser una gran preocupación; pero si puede ser un consejo a tener en cuenta la próxima vez que decidas actualizar los dispositivos de tu red.

4. Asegurar nuestra red

Proteger la red con una contraseña es el paso más importante para evitar que los vecinos se aprovechen de nuestra conexión.
La contraseña de nuestra red -como cualquier otra contraseña- debe ser fácil de recordar para nosotros, pero difícil de adivinar para los demás. Se recomienda usar combinaciones de números y letras para una mayor efectividad.

Los routers, además de contraseña nos permiten elegir distintos métodos de encriptación, siendo los más recomendados WPA y WPA2, aunque existen otras opciones, estos son lo suficientemente fuertes. También es recomendable evitar a toda costa el algoritmo WEP, ya que este resulta vulnerable y cualquier usuario con conocimientos medios y el software adecuado puede obtener la contraseña sin mayor dificultad.
Más allá de la contraseña de red, también resulta útil cambiar la contraseña que permite acceder a las opciones administrativas del router. Los nombres de usuario y contraseñas por defecto de estos dispositivos suelen ser fáciles de adivinar y cualquier persona que tenga acceso a estas podrá alterar la configuración del aparato sin necesidad de tener acceso físico a él.

Algunos dispositivos presentan problemas para conectarse a redes protegidas por contraseña, por lo que es posible que tengamos preferencia por dejarla abierta. Para estos casos se recomienda habilitar el filtrado MAC, que consiste en ingresar las direcciones físicas de todos los dispositivos conocidos que se conectarán a la red en la “lista blanca” del router, de esta forma cualquier dispositivo que no esté en la lista será rechazado de manera automática.
La dirección MAC es una identificación que ponen los fabricantes de hardware en las tarjetas de red de todos sus dispositivos y es única para cada uno de ellos, su estructura es similar a esta: 00-1E-CE-E4-D6-6C por lo que no resultará difícil reconocerlas.

5. Actualizar el Firmware y los controladores

Actualizar el software de nuestros dispositivos de red suele traer mejoras significativas, sin embargo es una cuestión delicada que debemos llevar a cabo solo si es estrictamente necesario y estamos seguros de que la actualización que aplicaremos corregirá el problema que estamos enfrentando.

Realizar una actualización del Firmware del router es una tarea simple, pero si se hace de manera incorrecta se puede dejar el equipo totalmente inservible, por lo que es recomendable asegurarse de tener la versión correcta del software para el dispositivo que vayamos a actualizar.

Conclusiones

La mayoría de estas tareas son fáciles de llevar a cabo y cualquier duda puede ser resuelta consultando el manual del router o el sitio web del fabricante del mismo, sin embargo, los comentarios están abiertos para cualquier consulta que deseen realizar o para compartir consejos adicionales que puedan ser útiles para otras personas.